El eterno retorno al Sistema. Por Ramón Bau

Quizás la mejor demostración de cómo el Sistema logra dominar tanto a izquierdas como a derechas, cómo la propaganda y los medios financieros dominan mucho más que todos los partidos y sus programas o promesas, cómo el pueblo está imbuido de la idea de mantenerse en el Sistema al ser incapaz de mantener una actuación dura y sacrificada, podemos verla en las recientes elecciones parlamentarias en Grecia que se celebraron el 7 de julio de 2019 para elegir los 300 escaños del Consejo de los Helenos.

Recordemos que la llamada Coalición de la Izquierda Radical, comúnmente conocida por su acrónimo Syriza, era una coalición de varios grupos (trece en total) de una amplia gama de tendencias dentro de la izquierda, entre las que se encontraban los partidarios del socialismo democrático, ecologistas de izquierda, marxistas-leninistas, maoístas, trotskistas y eurocomunistas… o sea toda la izquierda radical en pleno, dirigida por Tsipras.

Cuando Grecia quedó bajo la más absoluta ruina financiera, deuda inmensa, estafa mayúscula de una serie de gobiernos de la derecha de Nueva Democracia y del PASOK (socialdemócratas burgueses) que habían gobernado en corrupción y endeudamiento masivo, la gente se sublevó, parecía que querían cambiar. Y realmente Syriza ganó las elecciones anteriores, de 2015, vendiendo humo y con un discurso populista y contrario a la UE, destruyendo totalmente a Nueva Democracia y al PASOK.

Incluso se organizó un referéndum alucinante promovido por Syriza donde ganó la idea de romper con la finanza europea, pero luego tuvieron que hacer lo contrario y arrodillarse ante el poder del dinero.

Eso hizo que en agosto de 2015 el partido sufriera una escisión del ala izquierdista que creó la plataforma Unidad Popular a la que se sumaron 25 diputados de Syriza, siendo su figura clave el exministro de Finanzas de Syriza, Yanis Varoufakis. Este partido no logró ni siquiera entrar en el Parlamento, curioso porque proponía cumplir con el referéndum que había ganado el voto popular.

Entonces los nacional-revolucionarios de Amanecer Dorado lograron 18 diputados y una gran movilización popular y militante.

Han pasado solo 4 años de gobierno de Syriza, y en las nuevas elecciones el denostado, corrupto y causante del desastre, Nueva Democracia, liderado por Kyriakos Mitsotakis, ha ganado 158 escaños, una mayoría absoluta que es más del doble de la representación previa del partido. El partido obtuvo casi el 40% del voto popular.

El Sistema creó un partido para destruir a Amanecer Dorado, conservador, nacionalista de derechas pero no antisistema. Se llamó Solución Griega, y ya algún diputado de Amanecer Dorado se pasó a sus filas.

Ahora ha logrado 10 diputados, y sus votos son exactamente los que ha perdido Amanecer Dorado, que ha quedado a una centésima de poder tener diputados (se exige un 3%).

De todo ello podemos y debemos sacar varias consecuencias:

1- La pésima memoria del electorado, que al final vota lo que la prensa y los medios de información (dominados por el dinero) le dice cada día en prensa y TV. El dirigente de Nueva Democracia es el multimillonario Mitsotakis, uno de los hombres más ricos de Grecia, que cree en la economía libre, la banca, la libre empresa, la propiedad privada y el mercado libre global.

2- La izquierda más radical ha estado en el poder con absoluta obediencia a la finanza y al Sistema, ha sido un ejemplo de cómo los comunistas, maoístas, etc. son al final palanganeros del Sistema cuando gobiernan en la democracia actual.

3- La gente vota un cambio pero, cuando se le pide que ese cambio cuesta sacrificios y enfrentamiento al Sistema, se echa atrás totalmente, como le pasó a Yanis Varoufakis, que se creía que la gente que había votado en el referéndum por un cambio radical le seguiría. Nada de eso.

4- Los grupos nacional-revolucionarios correctos como Amanecer Dorado son un peligro para el Sistema, que siempre reacciona igual: Crea la derecha nacionalista conservadora, reaccionaria y en nada opuesta al dinero, y en este caso apoyada por la Iglesia Ortodoxa. Así divide el voto y logra neutralizar a los revolucionarios. Esto ha pasado en TODOS los países, una derecha sionista y ‘nacionalista’ es el mejor enemigo de los nacional-revolucionarios de verdad. Y un montón de cobardes y traidores ex ‘fascistas’ se pasan a sus filas para tener votos y cargos, pero al servicio del Sistema.

Por eso, esas ideas de cambio y crisis rápida del Sistema con los que algunos sueñan no tienen base alguna. El sistema es aún muy estable, y lo es sobre todo porque la gente es cobarde y miedosa, conoce y sufre los problemas, el daño del capitalismo y el progresismo, pero es incapaz de tomar decisiones que lleven a sacrificios y lucha.

Por eso las crisis que parecen absolutas (ya pasó en Italia cuando se hartaron de la mafia y de la democracia cristiana e incluso en México cuando se hartaron de la corrupción infinita de 60 años de dictadura ‘democrática’ del Partido Revolucionario Institucional-PRI fundado el 4 de marzo de 1929) al final no llevan a nada, porque la base, el pueblo, sigue dominado por la abulia y la propaganda del dinero.

Por eso la militancia revolucionaria debe ignorar a los conservadores y sus marionetas ‘nacionalistas’ del Sistema. Quizás no logremos cambiar las cosas por ahora, pero que el sistema no nos cambie a nosotros precisamente ¡ahora!

Un comentario sobre “El eterno retorno al Sistema. Por Ramón Bau”

  1. En todos los países pasa los mismo eso sucede por la nula convicción de porque realmente se lucha para algunos es mucho más atractivo el camino fácil porque el otro requiere una constancia y un sacrificio que no todos están dispuestos a dar

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