La masa es culpable. Por Ramón Bau

En mi larga vida en lucha contra el Sistema he visto varias campañas realmente imaginativas, especialmente con CEDADE bajo el mando de Mota, que tenía una enorme capacidad para ello.

Pero la campaña de propaganda en la calle más extraña, pero a la vez más valiente e incisiva, fue una realizada por un grupo bien pequeño, ENSPO, que puso una buena serie de posters en la calle con el lema “La Masa es Culpable”.

Si entonces, hablamos de los años 80, este lema chocaba, ahora sería en cambio de la mayor realidad, aunque por supuesto ningún grupo de los electoralistas ‘alternativos’ actuales, mentirosos y vendidos al voto, se atrevería a lanzar este lema de nuevo.

Ni una sola vez he leído en ningún órgano de la prensa, TV, etc. una denuncia de la culpa de las masas, ni por la izquierda ni por la derecha, pero es que tampoco por parte de los grupos revolucionarios se ha visto esta denuncia.

La culpa de todo es siempre, y únicamente, del capitalismo, la banca, los progresistas, los comunistas, los empresarios, el gobierno, los partidos, la prensa, USA, los fascistas o los ‘judíos’, según quien lo escriba.

Nunca de la ‘gente’, del ’votante’, del público, que aparece como el bueno, ‘engañado’ por los ’malos’. Pero la realidad es que la ‘masa’ está tanto engañada como ‘encantada’ con la demagogia, le gusta ser ‘engañada’ mientras eso le traiga beneficios a corto plazo. No quiere saber nada de la realidad sino de echar la culpa de todo a ‘otros’ y seguir chupando de la deuda, las promesas y cualquier beneficio para su egoísmo.

Los mismos que piden más inmigrantes o aplauden la globalización progresista se quejan de que los sueldos sean bajos o de que se vaya la empresa donde trabajan a Vietnam.

Los mismos que critican la corrupción de los partidos, los votan luego. Los que aplauden las promesas demagógicas de la izquierda luego se enfadan si al cabo de un tiempo hay que hacer recortes por un déficit del presupuesto brutal.

Los que piden aumento de las pensiones, de las prestaciones sociales o de los sueldos, no desean saber nada de dónde va a salir el dinero para ello, no les importa si es de endeudar el futuro.

La masa desea ‘jauja’ sin preocuparse como pagarla, en todo caso la deben pagar ‘los otros’.

Voy a exponer dos casos recientes demostrativos de esa masa egoísta:

1- La primera medida del nuevo gobierno del PSOE fue exigir a la UE poder aumentar el déficit del año un 4% para así disponer de más dinero para sus promesas y subvenciones de ‘izquierdas’.

Por supuesto no se decía explícitamente que eso era simplemente poder aumentar el endeudamiento del Estado un 4% más, pero era evidente.

Lo más curioso es que el Parlamento no aprobó esta medida, pero nunca por oponerse a más deuda en sus argumentos de oposición, sino con la evidente intención de no dejar más dinero al gobierno del PSOE para demagogias que le dieran más votos en las próximas elecciones.

Y tras la negativa, el PSOE lanzó un llamamiento indicando que por ‘culpa de la oposición’ no podrían tener ese dinero para sus planes (sus demagogias).

Ni uno ni otros dijeron nada de que no era aceptable aumentar una deuda que ya es enorme. Y la gente ni de lejos pide que las deudas no se aumenten, al revés, pide que haya más dinero para gastos, no menos gastos para ajustarse a los ingresos.

2- Otro ejemplo aun más grave es la pasividad de las masas en Argentina (ídem en otros países de Centro y Sudamérica) ante la hecatombe financiera actual.

En Argentina, una vez más, es un tema repetitivo. El malgasto, la corrupción, el endeudamiento y sobre todo la especulación en el cambio dólar-peso, ha llevado a temas alucinantes ante la pasividad total de la masa.

Para ocultar el aumento del ya inmenso endeudamiento, los gobiernos (primero el pseudo-peronista de los Kirchner y ahora el ‘conservador’ de Macri) inventaron las LEBAC, que son Letras del Banco Central creadas en el 2002 tras la crisis de ese año de pagos externos de Argentina.

En un solo año, el actual gobierno ha multiplicado por cuatro el importe de esta deuda en LEBAC, que llega ya a 64.100 millones de dólares. Son deuda a corto plazo con altísimo intereses, con inversores extranjeros especuladores dirigidos por la banca Morgan Stanley (no se publica el nombre de los inversores en las LEBAC).

Cuando ya se olieron que el sistema no aguantaba más, los ’inversores’ dejaron de renovar las LEBAC y pasaron todo a dólares… y la hecatombe fue total. El gobierno acude a deuda en dólares del FMI a cambio de recortes sociales y dependencia política argentina a USA-FMI, y sin plan alguno para ver cómo van a devolver esas deudas al FMI en dos años. Todo esto es público, no es algo secreto, pero nadie protesta mientras la especulación y la deuda piramidal siguen. Pero cuando el peso argentino se devaluó de forma brutal entonces se quejan.

En todos los casos la masa, pese a conocer el endeudamiento y la ruina, sigue aplaudiendo toda medida para ‘ir tirando’ hasta que estalla el tema y les afecta directamente. Pero entonces no piden abordar el problema de la deuda sino ¡AUMENTARLA! y seguir el juego del voto hasta la próxima crisis, más grave aún.

La masa es culpable también.

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